
En un país conocido por su inestabilidad económica, una empresa lleva medio siglo vendiendo reactores nucleares y satélites al resto del mundo. Cualquiera que quiera innovar en nuestra región debería entender cómo lo logró.

A las marcas hispanas les ha costado convertir excelencia en valor en el extranjero. Una familia de zapateros mallorquines muestra cómo lo hispano sin complejos vende.

Cuesta recordar la última vez que estuvimos ante un político que hablara con autoridad. Hay poder, pero no autoridad; su lenguaje está enterrado en una encrucijada de hace cinco siglos, entre Florencia y Salamanca. Tenemos sed de él. Quien lo hable no tardará en liderar.

Escasean los habanos y, desde que China paga más, en Europa faltan cajas. ¿Puede ocupar su lugar el tabaco hondureño? Vivi Eiroa, cuarta generación de una familia que Castro expropió, lo posiciona desde Bruselas, capital de un viejo continente que tiene el puro por vicio.

El pabellón de Venezuela en la Bienal de Venecia, encargado por el Estado a Carlo Scarpa, permanece cerrado. La exposición en sí resulta predecible y fatigosa. Cruzamos el canal hasta Giudecca. Allí, el taller de Mariano Fortuny y Madrazo, un genio granadino apenas conocido en el mundo hispánico, sigue pintando telas un siglo después.

Cuando en una empresa ruedan cabezas, suelen ser las de abajo. Venecia hizo rodar la de arriba una sola vez, y le bastó para siglos.













