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SEBASTIÁN GENNARI | MIAMI

I. Tema de la semana. Washington tiene su Batalla de Cúcuta

1331 palabras. 7 minutos de lectura. 1 fuente.

Como un Bolívar a la inversa, Antony Blinken, secretario de Estado de Biden, ha pasado revista en Quito y Bogotá, las únicas capitales sudamericanas donde aún prima el comercio e influencia estadounidenses. Supuso un espaldarazo para los mandatarios conservadores (vagamente o no) Duque y Lasso, ambos en cierta medida asediados.

  • Blinken se refirió a Duque como «un muy estimado amigo de EEUU», aun cuando el presidente, quien abandonará el cargo el año que viene, afronta críticas en torno a las víctimas mortales del llamado Paro Nacional. Ante el escándalo, Blinken estimó suficientes las medidas instauradas para identificar y afear a los policías demasiado entusiastas en su mantenimiento del orden público. También lamentó la tendencia estadounidense a concentrar su asistencia al ámbito militar, presuntamente sirviendo de antesala a iniciativas en pro de la «gobernanza» y de la democracia. Se abordó, por último, el delicado tema del restablecimiento de contactos con la Venezuela de Maduro.

  • Parecida fue la obra en Quito, aunque Lasso, a diferencia de Duque, es un presidente entrante con posibilidad de reelección. Blinken apoyó el estado de emergencia declarado por Lasso, quien pretende poner fin a la «grave conmoción interna» atribuible al narcotráfico. Su apoyo no es equivalente a la vía libre para montar operativos al estilo filipino y, en efecto, el secretario de Estado manifestó la expectativa estadounidense de que se obre «de conformidad con la Constitución».

Desorden. El presidente Lasso lleva cinco meses en el poder y ya ha visto todas sus maniobras frustradas; asimismo, se ciernen sobre él las acusaciones de haber refugiado activos en paraísos fiscales. Lasso está convencido que esta confluencia de angustias se debe a un «triunvirato de la conspiración» auspiciado por el expresidente Correa, el derechista Jaime Nebot y el izquierdista indigenista (y anticorreísta) Leonidas Iza.

  • El FMI proyecta una modesta recuperación económica, con tasas de crecimiento para la economía ecuatoriana de 2,8% en lo que resta del año y de 3,5% para 2022. Para hacer frente a la mediocridad de estas cifras, Lasso se planteó una «megaley», proponiendo una reforma tributaria (en términos llanos, una subida de impuestos), una laboral y otra de inversión extranjera. La megaley no contó siquiera con la aprobación del Consejo de Administración Legislativa, que decide qué proyectos pasan al pleno de la Asamblea Nacional. Lasso ahora se resigna a negociar la aprobación por partes.

  • La cuestión petrolera también coacciona las reformas de Lasso. Buscando sanear las cuentas del Estado, que desembolsa cifras ingentes en subsidios, Lasso había decretado incrementos mensuales en el precio de los combustibles. Al igual que su predecesor, Lenín Moreno, no tuvo éxito; las protestas, lideradas por sindicatos y movimientos indígenas, lo obligaron a ceder, no sin antes realizar —para consternación de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), que siguió protestando— un incremento final, dejando el galón de gasolina en $2,55 y el de diésel en $1,90, teniendo como punto de partida $2,50 y $1,69, respectivamente. A medida que se frustren sus reformas, Lasso también experimentará dificultades a la hora de conseguir su «shock de inversión», que buscaría, entre otras cosas, elevar la extracción petrolera muy por encima de los actuales 543.000 barriles por día que produjo Ecuador en 2019 (en 2020 se quedó en apenas 483.000 barriles por día).

  • Más allá del paso esclerótico de sus reformas y de la austeridad que conllevan, Lasso se enfrenta a una ola de inseguridad, a la cual debemos sumar una masacre carcelaria que dejó unos 119 muertos. Quito intenta frenar el repunte de los homicidios, entre otros delitos vinculados al narcotráfico, de ahí la decisión de declarar un estado de excepción.

  • Hacia principios de mes, Lasso contaba con una tasa de aprobación del 34,01%, cosa que ha de intranquilizar a Washington. Un Lasso debilitado bien podría descalabrarse y dar paso a la izquierda, dejando a Colombia, donde se tambalean los partidos, como último reducto estadounidense en Sudamérica.

Todos contra Petro. En Colombia se vislumbra lo que en Ecuador permanece como una mera posibilidad: el auge de la izquierda. De cara a las presidenciales de mayo de 2022, el exguerrillero Gustavo Petro, a efectos prácticos líder de la oposición, se posiciona muy por encima de los contrincantes algo más a la derecha.

  • La revista Semana incluso se refirió a «Petro y los enanitos» mientras desvelaba los resultados de su encuesta más reciente. De acuerdo a esta encuesta, Petro cuenta con el 19,7% de la intención de voto; su rival más cercano, Sergio Fajardo, se desinfla y baja de un 7% en septiembre a un 5,8% en octubre. A riesgo de recitar perogrulladas, debemos admitir que Petro, intensamente populista —vocablo que no tenemos por improperio—, lleva cierta ventaja; es un candidato conocido y anunciado, mientras que sus oponentes, divididos en coaliciones diversa y vagamente socialdemócratas, centristas y centroderechistas, aún se ven envueltos en precandidaturas condenadas al fracaso o, más bien, a la aglutinación. El uribista Centro Democrático, actualmente en el poder, aún no ha afrontado sus luchas intestinas.

  • Si bien se muestra pujante la izquierda, teniendo en Fajardo un rival que cae en el ridículo, no podemos perderle la vista a Federico Gutiérrez, el carismático exalcalde de Medellín. Le han invitado a formar parte de la llamada Coalición de la Experiencia, destinada, nos cuentan, a evitar los extremos y enfatizar la «gobernanza» de que tanto se alardea. En todo caso, Gutiérrez aún debe superar un obstáculo mayúsculo: darse a conocer fuera de su tradicional feudo antioqueño.

En el radar. EEUU sin duda preferiría a cualquier candidato por encima de Petro. Colombia es su principal socio sudamericano, y Washington ya tiene razones para sospechar de la presencia bad actors en Bogotá, pues se han reportado casos del síndrome de La Habana, aquel extraño fenómeno que dejó con secuelas auditivas a diplomáticos canadienses y estadounidenses destinados a Cuba.

  • Huelga decir que, sea cualquiera el inquilino de la Casa de Nariño, EEUU hará uso de todas sus facultades —que en Colombia no son pocas— para imponer sus modas y criterios ideológicos. Esto ya se ha visto con la visita al país del representante demócrata Jim McGovern, quien pareció recomendar la limitación de ayudas estadounidenses si el Estado colombiano no cumple con los parámetros establecidos en cuanto a los derechos humanos.

  • Washington también verá con malos ojos, en plena era del «decoupling», el acercamiento de Colombia a China en materia comercial, mas no diplomática. EEUU permanece el principal socio comercial de Bogotá, pero Pekín ocupa el segundo lugar, comprándole a China bienes y servicios valorados en $10.200M y vendiéndole unos $4.580M. Esto no es cosa rara: a principios de siglo, el comercio sino-colombiano representaba poquísimo para ambos países, pero desde entonces los contactos se han intensificado, al punto de que el metro de Bogotá está siendo construido por consorcios estatales chinos.

El Cono Sur. A EEUU le es, posiblemente por impotencia ante el poderío comercial chino, más o menos indiferente lo que yace al sur de la cuenca amazónica. La Doctrina Monroe se ha contraído; Colombia y Ecuador son hoy apéndices Gran Caribe, el sector de Latinoamérica donde aún es indiscutible la primacía de EEUU frente a China.

  • Excluyendo a México, el valor del comercio China-Latinoamérica asciende a $223.000M, bastante más que los $198.000M atribuibles al comercio EEUU-Latinoamérica. La avanzada china es imbatible. Desde el 2000, cuando solamente era socio comercial principal de Cuba y Bolivia, Pekín se ha hecho con la práctica totalidad de Sudamérica, exceptuando, claro está, Colombia y Ecuador.

  • La izquierda sudamericana, con sus eslóganes a medio camino entre la Guerra Fría y los manifiestos de Tumblr, puede llegar a desconcertar a Washington. Chile y Perú se han llevado los máximos galardones en esta categoría, pero Perú, donde gobierna Castillo, cuyo partido se define como marxista-leninista, parece moderarse con respecto a Chile, donde, especulan algunos, lo peor está por venir. Esto se refleja en la convergencia de sus cifras de riesgo país. Chile y Perú, miembros de la Alianza del Pacífico, evidentemente no se aislarán de EEUU, pero está claro que en ambos ya no rigen criterios estrictamente washingtonianos.

PAUL CHOIX | WASHINGTON D. C.

II. Las fuentes de la crisis fronteriza

1279 palabras. 6 minutos de lectura.

La administración Biden evita la palabra «crisis», pero ¿de qué otro modo puede describirse el estado de la frontera entre EEUU y México? Durante el verano, cuando la migración suele disminuir por el calor extremo, el número de cruces ilegales se aproximó a niveles récord. En el año fiscal 2021, la US Customs and Border Patrol aprehendió a más de 1,6M de inmigrantes ilegales, más que cualquier otro año fiscal registrado, desde que el gobierno comenzó a recopilar datos de entradas ilegales en 1960.

  • Como referencia, cuando la administración Trump enfrentó una crisis migratoria en la primavera de 2019, el número de encontronazos con migrantes ilegales excedió los 100.000 durante cuatro meses con una máxima de 144.000. Bajo Biden, la US Customs and Border Patrol se ha encontrado con más de 100.000 cada mes desde febrero, con los encontronazos mensuales rondando los 200.000 en la actualidad.

  • Las estadísticas son útiles pero no transmiten la magnitud del problema. Las patrullas fronterizas están aprehendiendo a grupos de cientos de personas. En septiembre, EEUU tuvo que cerrar el puerto fronterizo de Del Rio, Texas, mientras miles de migrantes acampaban bajo un puente. En Yuma, Arizona, los agentes aprehenden a miles de migrantes cada fin de semana apartados de los focos mediáticos. La situación es pavorosa.

La política cambiante. En parte, la situación se explica por la evolución de los dos partidos que dominan Washington. Históricamente, ambos han concebido la inmigración como el asunto más importante para los votantes latinos, una suposición cuestionada por el auge del trumpismo. Los Demócratas razonaron que subrayando su apoyo a favor de la inmigración convertirían a la creciente población latina en un bloque de votantes tan confiablemente «azul» como el afroamericano. Por su parte Karl Rove, el estratega en jefe de George W. Bush, argumentó que oponerse al immigration reform alienaria a los Republicanos de los votantes hispanos durante una generación. Los votantes latinos eran pro-inmigración –esa era la idea del momento– y ambos partidos querían ganarse a un creciente grupo demográfico.

  • El triunfalismo demográfico resonó entre los Demócratas tras la elección de Barack Obama en 2008, mientras que los Republicanos se vieron a si mismos al borde de un precipicio demográfico. Un país «majority-minority» apoyaría a los Demócratas tan confiablemente como California, un estado que lanzó las carreras políticas de Richard Nixon y Ronald Reagan, convertido en un bastión liberal tras el influjo masivo de inmigrantes latinos.

  • La sorpresiva victoria de Donald Trump con una línea dura en inmigración, sacudió la fe Demócrata en su visión de futuro –no menos porque utilizó la inmigración para galvanizar a los estados dominados por los blancos del Rust Belt a la vez que se desempeñó bien con los latinos–. La resaca electoral dejó a los Demócratas confusos sobre como abordar la inmigración.

  • El partido está dividido en cuanto a la política y no a las políticas. Los Demócratas coinciden en una política de inmigración más abierta; están divididos sobre si deberían publicitarlo. Muchos aún creen que insistir en ello concentrará el voto latino en el partido, mientras otros (incluido el expresidente Obama) que discutir abiertamente sobre inmigración masiva alienará al votante blanco, sin ganar más votos latinos ¿El equilibrio actual en el seno del partido? Promover una agenda de inmigración expansiva a la vez que se intenta mantener la crisis de la frontera fuera del foco mediático.

Entre líneas. Esta es la estrategia que ha seguido Biden, tolerando la inmigración ilegal tácitamente, mientras socava la efectividad de la frontera, todo a la vez que minimiza la situación en público. La administración evita el término «crisis» deliberadamente, insistiendo en que la situación en la frontera es un «problema» o «reto». Los juegos de palabras pueden parecer infantiles, pero reflejan la intención de la administración de reafirmar a los medios afines y a sus simpatizantes de que no hay novedad en el frente sur.

  • Un presidente pragmático podría perseverar con esa estrategia, pero Biden ha demostrado escasa voluntad a la hora de atar en corto a su staff más ideológico ¿De qué otra manera se explican los titulares de que el gobierno planea pagos de $450.000 por cabeza a los miembros de las familias separadas en la frontera en 2018, una maniobra que solo exacerba a la oposición y pone el foco en el asunto? Mantener el asunto fuera del ciclo de noticias solo funciona si el gobierno se abstiene de tomar acciones noticiables.

Un viejo truco. Para afrontar el controvertido asunto, Biden ha usado un truco que aprendió en sus carnes durante el periodo Obama, pasándole el portafolio de inmigración a su vicepresidenta Kamala Harris. Harris ha fracasado en asegurar la frontera, pero ha liderado políticas que resonaran en cualquiera que haya acompañado la política yanqui hacia Latinoamérica en las últimas décadas. En vez de enfocarse en el problema inmediato de la frontera, la administración Biden ha declarado que priorizará los «root causes» de la inmigración ilegal.

«Root causes». Los analistas de inmigración distinguen entre push y pull factors. Los push factors son condiciones extremas que hacen la vida difícil o imposible en el país natal del emigrante, como por ejemplo una guerra civil o catástrofes relacionadas al cambio climático. Los pull factors son aquellos que hacen a otro país más atractivo a ojos del migrante, como por ejemplo una mayor oportunidad económica.

  • Por un lado, activistas progresistas han atribuido los niveles de inmigración a push factors, culpando a la intromisión de EEUU en Centroamérica por el caos político y el subdesarrollo de la región. A ellos responde en parte el Biden-Harris Root Causes Plan, que atiende a los push factors, redoblando la convencional política liberal-internacionalista. Los pilares del documento son un esfuerzo anticorrupción por parte del Department of Justice de EEUU, un mayor desarrollo económico, igualdad de género y promoción de la democracia. Sobra decir que atender a los «root causes» no frenará la inmigración a corto plazo; la propia Harris admite que «el progreso no será instantáneo».

  • Por otro lado está la teoría de que priman los pull factors. El exembajador de EEUU en México Christopher Landau sugirió recientemente en todo un New York Times que la inmigración ilegal se reduciría drásticamente si los empleadores estadounidenses fueran requeridos, por ley federal, a verificar el inmigration status de sus empleados. Nadie vendría a los EEUU si no pudieran trabajar, adiós los push factors.

(In)dependencia. Es de sobra conocido que las remesas de los emigrantes son fundamentales para las economías del Triángulo Norte de Centroamérica. Suponen más de 1/5  del PIB de El Salvador, por citar un ejemplo.

  • Pero cabe preguntarse sobre el coste estructural de esta dependencia. El desangre de capital humano hacia el norte limita el potencial económico, sin perjuicio del flujo de dólares hacia el sur por vía de transferencia bancaria.

  • El único consenso alrededor del presidente Nayib Bukele de El Salvador es que no deja indiferente a nadie. En una entrevista con medios estadounidenses, comentó «si envías a gente trabajadora y gente que quiere arriesgarlo todo solo para trabajar...quieres que permanezcan aquí por que ellos serán los que impulsen tu economía. No los quieres allí para que envíen una remesa, que sería una pequeña porción de lo que ganarían y producirían aquí; quieres que produzcan aquí».

En el radar. Aun si EEUU tuviera la voluntad política y la capacidad para lanzar un programa masivo de desarrollo en Centroamérica –premisas harto dudosas– el problema a corto y medio plazo de la inmigración persistiría. Con las midterms aproximándose rápidamente, asoma la posibilidad de una derrota Demócrata. Las naciones centroamericanas serán llamadas a colaborar con los esfuerzos de los Republicanos de frenar la inmigración, del mismo modo que ahora están llamadas a ejecutar la agenda desarrollista de los Demócratas.

TESLA HACE LA COMPRA EN LATAM

TSLA es lo que Aswath Damodaran de la NYU Stern –decano de las valoraciones– llama una story stock. La narrativa alrededor de Tesla y de su visionario capitán Elon Musk podría influir más en su precio que los fundamentales, si bien narrativa y flujos de caja se retroalimentan. «Tesla no es un fabricante de automóviles – es una compañía del internet de los coches», comenta un CEO que vende chips a Tesla. ¿Humo Linkediniano? Juzguen ustedes. Mientras tanto, Tesla ha alcanzado una una valoración de $1B esta semana. Un casino.

El hito de Tesla tiene parada en Latam. El corazón de los vehículos eléctricos es una batería de litio, y el 58% de los depósitos globales del mineral están en los salares del Triángulo del Litio, que se reparte entre Argentina, Bolivia y Chile. Otra triangulación es la de La Paz-Moscú-Ciudad de México. El canciller boliviano Rogelio Mayta visitó a su homólogo ruso Serguéi Lavrov. Gazprom explota el gas natural del yacimiento de Incahuasi desde hace un lustro. Ahora, la gasista rusa ha declarado que acudirá a la licitación pública para la extracción directa de litio boliviano.

Por su parte, el expresidente boliviano Evo Morales fue recibido por AMLO en Palacio Nacional. El jefe boliviano nuevamente relacionó la explotación de este mineral con su derrocamiento en 2019. México va a crear una empresa estatal para explotar el litio, y de aprobarse la contrarreforma energética propuesta por AMLO, no habrá más concesiones privadas para explotar litio. Sin embargo, no se contemplan expropiaciones retroactivas. En 2018, Bacanora Lithium, controlada por la china Ganfeng, halló en Sonora el que ha sido calificado por analistas como el mayor yacimiento de litio del mundo.

JUAN CARLOS LOZANO | MADRID

III. Radiografía del poder en español

1234 palabras. 6 minutos de lectura. 1 fuente.

Los medios de comunicación en español están en plena ebullición: desde la conexión hispana de Truth Social, la red social del expresidente de EEUU Donald Trump, a la fusión Televisa-Univisión o a la apuesta de Vivendi en Prisa. Con tanto talento, estructura y dinero invertido, ¿por qué nadie ha dado con la fórmula del éxito?

Es noticia. Vivendi quiere hacerse con el control de hasta el 29,9% del capital del grupo Prisa, editor de El País, donde ya controla un 9,9% de las acciones. Se trata del más reciente episodio de intento de boda (con poco amor y mucho interés, porque con el 29,9% de los títulos y sin superar el 30%, Vivendi no está obligada a lanzar una OPA según la legislación española) en el sector de los gigantes de la comunicación.

En perspectiva. Vincent Bolloré, el millonario conservador que controla el elefantiásico grupo de medios Vivendi, ha puesto ahora el ojo en Prisa, el golpeado y dudosamente rentable holding de medios español. El magnate, procedente de una familia tradicionalista católica de Bretaña, tiene muchas papeletas para salir vencedor del envite. Estamos hablando de alguien que hizo gran parte de su fortuna en los complicados sectores de la logística y el transporte en África. Pero si bien estas habilidades le pueden ayudar a controlar Prisa y sobre todo a consolidar su presencia en Latam, no le garantizan sin embargo el éxito de su estrategia a medio plazo.

  • «El aumento de participación en Prisa se inscribe dentro de la estrategia de Vivendi de reforzarse en tanto que grupo mundial de contenidos, de medios y de comunicación, y de expandir su acceso a mercados de lengua española en Europa, América Latina y EEUU», explica el grupo francés en un comunicado.

  • Si hay algo semejante a un medio de referencia panhispánico para las élites, es El País, con una potente sección latinoamericana y una nutrida redacción en Ciudad de México, desde la cual se controla la operación al apagarse la luz en Madrid.

La huida hacia delante. Vivendi, básicamente, ha puesto en marcha una estrategia de too big to fail, al estilo de las que ya vimos en los últimos lustros en el sector financiero español e internacional, donde sin embargo el tamaño por el tamaño y la acumulación de poder no se tradujeron en la pervivencia del negocio.

La era está pariendo un gigantón. «Televisa, la principal cadena mexicana, seguirá siendo el mayor accionista de la nueva Televisa-Univisión, con una participación de aproximadamente el 45%. Aunque Univisión es el mayor proveedor de contenidos televisivos y radiofónicos en español de Estados Unidos, no se ha convertido en una fuerza tan grande en Internet. Menos del 10% de la población hispanohablante utiliza actualmente un servicio de streaming, en comparación con el 70% del mercado anglófono», reportó Bloomberg.

  • De lo que no hay duda es de la fuerte apuesta por el mercado hispanohablante. «Dentro de las producciones originales para el servicio llegarán proyectos con María Dueñas, Santiago Limón y Mario Vargas Llosa. El Nobel de Literatura verá adaptada su novela Travesuras de la niña mala, de 2006, en una serie exclusiva para la plataforma», cuenta RPP. Y más. Para potenciar el lanzamiento, «Univisión ha fichado a Rodrigo Mazón, vicepresidente de Contenidos de Netflix para Latinoamérica, como nuevo y flamante vicepresidente ejecutivo», según un medio especializado.

Sí, pero. ¿Quién le pone el cascabel a Netflix? En esta boda, también por interés, de Televisa y Univisión, otros dos gigantes de los medios tradicionales, asistimos a un caso parecido al de Vivendi. Huida hacia delante que le convertirá en el grupo de medios hispano más grande del mundo, pero que también mantendrá estructuras ingobernables y costos disparatados. Y además todo esto se choca contra un muro: ¿es posible competir en contenidos audiovisuales y en capacidad de atraer audiencia con Netflix, HBO, Amazon Prime…?

  • Si el contenido netamente hispano era la gran baza de Televisa+Univisión, viene Netflix y coloca en lo más alto del panorama Latam series como La Casa de Papel, Lupin, El juego del Calamar o Bárbaros, algunas incluso en lengua extranjera y con subtítulos, que parece ser algo que las audiencias están dispuestas a tolerar.

  • El resultado de estos aciertos se traduce obviamente en negocio: Netflix ya controla casi la mitad de la cuota de mercado global de las grandes plataformas en streaming. El resto a duras penas sobrepasa el 5% ¿Qué puede hacer ante esto Televisa-Univisión?

El problema de llegar tarde. Otra iniciativa que parece condenada es Truth Social, la red social de Trump. Este Twitter trumpiano, entre cuyos tentáculos se mueven empresarios y ejecutivos brasileños y mexicanos, nace con un handicap: llega tarde ¿Cómo competir a nivel masivo con las redes sociales ya instaladas?  Ni siquiera una inundación de dólares o el carisma de su creador son una garantía de éxito.

  • El coste de cambiar de red social; crear un nuevo perfil y reestablecer conexiones –switching costs– y el efecto de red por el cual la demanda de una red depende del número de usuarios que posee –network effects–, suponen una barrera de entrada a nuevas redes, que apenas pueden competir con las bases de usuarios milmillonarias de las redes que primero ocuparon el espacio público. El texto canónico al respecto es Information Rules de Hal Varian, economista en jefe de Google.

  • En cuanto a Truth Social, existe el precedente de la red social Gab, que ha terminado siendo una cámara de eco sin el componente conflictivo de Twitter.

La clave. Internet posibilita un mercado global de medios de comunicación en español, que trasciende cada mercado nacional. Estamos ante un mercado potencial de 500M de hispanohablantes. En él, el éxito ya no se explica por el tamaño, sino por la influencia. Los medios tradicionales han realizado una excelente labor durante los últimos 100 años, y en ese tiempo los mejores han podido construir una marca poderosa, pero arrastran unos costes gigantescos y sufren unos fortísimos rechazos internos para soltar lastre y avanzar a lo que demanda la sociedad: medios ágiles, online y, sobre todo, que atiendan a una audiencia de nicho, a un segmento concreto de la población, que ya está sobreinformada y sobrepasada por centenares de medios escritos o audiovisuales adaptados a internet.

  • Desde El Americanista, nuestra visión del espacio mediático en español es que sobrevivirán unos pocos medios grandes, y florecerán muchos medios de nicho. Somos en parte deudores de la predicción del analista mediático Ben Thompson: «el éxito solía venir de una base amplia con un monopolio geográfico; el contenido de la gran mayoría de los periódicos era en buena medida duplicado (como demostró el éxito de los servicios de cable). En Internet, sin embargo, el éxito proviene de ser específico y llegar a todo el mundo. Es exactamente lo contrario…»

  • Por el momento, las redes sociales son californianas, y las grandes editoras neoyorquinas. El centro gravitacional de los contenidos seguirá dentro de la rama anglosajona de occidente, y no se moverá hacia la hispana. Al menos hasta que alguien dentro de nuestro mundo dé con el modelo de negocio –o imite un modelo anglosajón ya probado– y de este modo satisfaga la demanda muy real de contenidos en lengua materna, que trasciendan el sesgo de la cosmovisión anglosajona. «Contento me voy / porque en español canté / ustedes me han comprendido / yo nunca lo olvidaré». La letra es de Compay Segundo. El tema es Cuba y España. Lo acompañamos en el sentimiento.

IV. Estamos leyendo: Bringing supply chains back to Mexico

844 palabras. 4 minutos de lectura.

No es ningún secreto que EEUU se está replanteando su relación económica con China –easier said than done–, y que México podría recoger parte del repliegue de sus cadenas de suministro. Tiene a su favor la integración ya existente, consagrada en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Además, México cuenta con una de las dos plataformas industriales de Latam –nos viene a la mente la industria aeroespacial de Querétaro–. Si bien no hemos de perder de vista el potencial de la Cuenca del Plata –con cinco «capitales» como son São Paulo, Brasilia, Sucre, Asunción y Buenos Aires– en este caso se impone la situación geográfica de México ¿Pero cómo va el repliegue que está en boca de todos?

  • El informe Bringing supply chains back to Mexico alumbra el estado actual de la cuestión a ojos de Washington. Lo publican dos think tanks influyentes: el Peterson Institute for International Economics y el Center for Strategic & International Studies. En sus respectivas listas de donantes, figuran los sospechosos habituales: el insondable estate de David Rockefeller, aliados como Corea del Sur y Singapur, y el big business estadounidense.

  • El capital siempre busca certezas, y estaría encantado de encontrarlas –por ejemplo– en Monterrey, a poco más de una hora de vuelo de Houston. No obstante, el informe resalta la competencia que enfrenta México en el mismo sudeste asiático, la idea-fuerza America First que trasciende al inquilino de la Casa Blanca, la propia China, y ante todo de un clima doméstico desfavorable a la inversión extranjera.

Alternativas asiáticas. Los costes así como el riesgo geopolítico de comerciar con China están creciendo, pero existen alternativas dentro del propio sudeste asiático. Los autores aportan datos de Malasia, Taiwán, Vietnam y Tailandia –todos aliados de EEUU–. En comparación, México no sale bien parado

  • «Mientras que México se beneficia de acceso preferencial a sus mayores mercados de exportación mediante el T-MEC...su éxito está siendo igualado por una nueva ola de pactos comerciales intra-asiáticos, incluido el Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP) que pronto será implementado».

EEUU. Este pasaje es un baño de realidad –y de realismo político– «Los compromisos con respecto al nearshoring hacia México...son insignificantes en comparación a las acciones tomadas por políticos de EEUU para promover el reshoring hacia EEUU. La legislación en el Congreso actual está repleta de programas diseñados para fomentar nueva inversión en producción basada en plantas de EEUU mediante subsidios y regulaciones de licitación Buy American. Estos bills pretenden reforzar la Orden Ejecutiva del presidente Biden “America’s Supply Chains”. Si bien Biden se ha comprometido con la “cooperación cercana en materia de cadenas de suministro resilientes con aliados y socios que compartan nuestros valores”, el informe subsiguiente de la Casa Blanca sobre insumos críticos apuntaba que la cooperación internacional tan solo era necesaria para “asegurar abastecimiento de insumos críticos que no produciremos en cantidades suficientes en casa”».

China. China es el principal competidor en el mercado de EEUU para ciertos productos mexicanos ¿Es factible sustituir las importaciones estadounidenses de China por importaciones mexicanas? ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo? ¿Puede México sustituir sus propias importaciones de China con importaciones estadounidense o latinoamericanas para cumplir con las reglas de origen que exige el T-MEC? Son todas preguntas que están en boca de todos los que acompañamos la actualidad latinoamericana.

  • En el informe, dos economistas se atreven a ponerle cifras al asunto. «Al fin de 2019, EEUU había colocado aranceles sobre casi ⅔ de sus importaciones de China. Si la ventaja de coste de China fuera menor que estos aranceles, los exportadores mexicanos deberían de haber sido capaces de capturar cuota de mercado. Nuestros análisis indican que las importaciones chinas fueron reemplazadas parcialmente por otros proveedores, beneficiando México, pero solo marginalmente...se estima que el valor de las exportaciones mexicanas a EEUU ha crecido un 3,4% como resultado de la guerra comercial con China».

México en su laberinto. El informe insta al gobierno mexicano a invertir en logística, en el sector digital a fin de modernizar su industria automotriz, a integrar su mercado energético con Norteamérica, y a hacer del estado de derecho una prioridad. Quizás sea demasiado pedir para el gobierno de AMLO. Pero sí nos ha llamado la atención una recomendación más específica que converge con los intereses del tabasqueño.

  • «Adoptar una estrategia integral para enlazar los estados del sur de México a la costa este de EEUU mediante servicios marítimos frecuentes entre Coatzacoalcos, Veracruz y Mobile, Alabama, y entre Progreso, Yucatán y San Petersburgo, Florida. Los exportadores mexicanos tienen una cuota de mercado relativamente baja en la costa este de EEUU...si el presidente López Obrador realmente pretende ayudar a estados sureños que no se beneficiaron del NAFTA...desarrollar líneas logísticas a través del golfo de México tiene mucho sentido. Su publicitado Tren Maya, la línea de tren...en construcción en la península del Yucatán, si es usada para cargamentos, podría contribuir. A más largo plazo, una exención del Jones Act, que establece que tan solo navíos de bandera estadounidense pueden hacer cabotaje entre puertos de EEUU, podría ser un activo tremendo para el golfo de México».

∞. América ¿Qué más?

Revista de prensa‌‌‌‌‌‌‌‌

     NORTEAMÉRICA

  • Bloomberg: AMLO enfrenta factura de $36.000M por alivio de la deuda de Pemex | «El CEO de Pemex Octavio Romero dijo el miércoles a legisladores que el gobierno federal se haría cargo de sus pagos de bonos, alimentando un rally en las notas de la asediada compañía. Los pagos ascenderían a $36.000M si el gobierno fuera a asumir toda la deuda que vence hasta el fin de mandato de López Obrador en 2024...Los comentarios de Romero ofrecieron poco detalles, y el ministerio de finanzas y la oficina del presidente declinaron aportarlos o inclusive ratificar a Romero. Mientras que siempre ha existido un entendimiento implícito de que el gobierno rescataría a Pemex si feura necesario, los comentarios de Romero se acercan a una sugerencia que el apoyo es política oficial de esta administración»

    GRAN CARIBE

  • El Periódico [ESP]: Nicaragua, Nicaragüita, por Carlos Malamud | «El próximo 7 de noviembre hay elecciones presidenciales y parlamentarias en Nicaragua. Las leyes represivas aprobadas en los últimos dos años le han permitido al régimen neosomocista de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo convertir los comicios en una mera farsa, con los principales candidatos opositores presos o exiliados, al igual que numerosos dirigentes políticos, estudiantiles e incluso empresariales. La traición a la patria, los delitos de odio, la conspiración para derrocar al gobierno o la recepción de ayudas extranjeras son los argumentos legales que les permiten deshacerse de quien ose hacerles sombra. [El] régimen cleptocrático de los Ortega–Murillo...exsandinistas y hoy neosomocistas [que] hace tiempo que resignaron sus banderas para mantenerse en el poder [negoció] con la derecha más corrupta (como la encarnada por el presidente Arnoldo Alemán), con los empresarios (para evitar que se metan en política y critiquen al régimen o apoyen a quien lo haga) e incluso con la Iglesia católica y con quien fuera en su día su bestia negra, el cardenal Miguel Obando (prohibiendo el aborto)»

    ANDES

  • BloombergLínea: Camisea: Masificación del gas y renegociación de contratos son dos objetivos del gobierno | «Este viernes se celebró una sesión del Consejo de Ministros del Perú de forma descentralizada, en la provincia de Cusco, donde diversos ministros aprovecharon para visitar las instalaciones del campo de Camisea, proyecto gasífero que se encuentra en el ojo de la tormenta desde que el presidente Pedro Castillo habló de “nacionalizar” dicho recurso el lunes. Tras las aclaraciones que hizo el gobierno en los últimos días respecto al término de nacionalización, Mirtha Vásquez, presidenta del Consejo de Ministros, destacó que tuvieron una reunión con Pluspetrol en Camisea donde se discutieron mecanismos para la masificación del gas, que es, de acuerdo a Vásquez, el principal objetivo que tiene el Ejecutivo»

    CONO SUR

  • EFE: Candidato chileno de derecha José Antonio Kast se afianza en algunas encuestas | «Dos de los principales sondeos políticos en Chile apuntaron recientemente a que el candidato de extrema derecha, José Antonio Kast (Partido Republicano), se ha afianzado como una de las dos opciones con más apoyo para las elecciones presidenciales del próximo 21 de noviembre. La encuesta Plaza Pública de Cadem, difundida este lunes, señaló que Kast se consolida como primera preferencia, con un 23% de apoyo, 2 puntos más que el mes pasado. En paralelo, el sondeo de Criteria, señaló al exlíder estudiantil de izquierda Gabriel Boric como el vencedor, con un 26% de apoyo, y ubicó al republicano en segundo lugar, con un 17% de apoyo, nueve puntos porcentuales más con respecto al mes pasado»

Latam en datos. Recogemos las cifras de ICEX Latam desk, liderada por Adrián Blanco, con respecto a la inversión directa latinoamericana en el mundo. Es un flujo de capital que recibe menos atención, pero son cifras realmente halagüeñas que ofrecen una narrativa más positiva para la región.

  • «La inversión exterior acumulada por las empresas de América Latina es de €750.000M: pueden crearse grandes compañías globales desde São Paulo, Ciudad de México, Bogotá o Buenos Aires, y que las capacidades competitivas y el talento están a la altura de las de cualquier otra geografía. Además, existe una clara evolución positiva de estas inversiones, que han crecido un 69% desde 2011.Además, los fondos tecnológicos con origen en América Latina ya han invertido $11.500M en compañías en el exterior, tanto en la propia región como en Europa y EEUU. El fenómeno de la inversión directa latinoamericana se ha manifestado con particular intensidad en España es el segundo país del mundo escogido por el capital latinoamericano para su internacionalización, únicamente por detrás de Estados Unidos. La inversión latinoamericana en España es hoy una realidad de más de €42.000M, conformada tanto por grandes compañías como por family offices con intereses inmobiliarios o pequeños emprendimientos, convirtiéndose en el cuarto mayor inversor en nuestro país», apunta Blanco.

Semana americana.

  • 7 de noviembre: elecciones presidenciales en Nicaragua

  • 31 octubre al 12 de noviembre: Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP26).

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