El Americanista

El Americanista es un medio de comunicación de mística y acción, de quien hace empresa en español. Trata temas empresariales, geopolíticos y culturales.

Articula una comunidad de principios y de propósito: que más de los nuestros se lancen a hacer grandes empresas al servicio de la Humanidad.

Se constituyó en 2025 en Santo Domingo, vértice americano, desde donde se edita hoy.

Estos son los documentos fundacionales:

01 — Al genio hispano-americano

Al genio hispano-americano

Al genio hispano-americano
Al genio hispano-americano Entre todos los que hablamos español, existe una aristocracia del espíritu. Sin corona. A menudo invisible. Son parte los que hicieron, hacen y harán grandes empresas. Pero no de cualquier forma. Los une un estilo. Son los que creen en la libertad profunda del hombre. Los que quieren a su madre y a su patria chica, sin olvidar a la grande. Los que honran el ejemplo de aquel padre. Los que piensan lo que dicen y dicen lo que piensan. Los que estrechan la mano y tienen palabra. Los que viven sin tener precio. Los que para exigir se exigen. Los que lo hacen bonito, bueno y verdadero. Son estirpe de exploradores, emprendedores, diseñadoras, creativos, modernizadoras, genios, estrategas, poetisas, soñadores y santos. No es uno más que otro si no hace más que otro. Esta es la excelencia hispana. Hacemos El Americanista para mostrar lo que somos capaces de hacer los hispanos. Para proyectarnos al mundo nuevo desde nuestras raíces; que la falta de autoestima no sea una profecía autocumplida. Para liberar un caudal de ideas, que rebase el secular estancamiento, y a quienes pretenden igualar hacia abajo. El talento hispano no tiene fronteras. Lo hacemos para conectar a los hispanos ejemplares durante siglos dispersos, y que juntos se lancen a hacer grandes empresas al servicio de la Humanidad. Haz empresa bonito

02 — Video conceptual

Video conceptual

03 — Ideario

Ideario

Ideario
Ideario del americanista I. El americanista es aquel que cree en la libertad profunda del ser humano. Fue creado con libre albedrío; por tanto, es responsable de sus actos. Esta es la fuente de la dignidad humana. La libertad de empresa es una de sus formas. Está dispuesto a defenderla. II. El americanista tiene un sentido de vocación y trascendencia. Hacer empresa es un acto de fe. Imagina, arriesga, crea. III. El americanista tiene sentido histórico. Busca en sus raíces significado e inspiración para proyectarse hacia el futuro con autenticidad. Distingue lo esencial de lo accidental de cada era. IV. El americanista se interesa por la salud de su patria chica, tierra de su familia. También se reconoce en la patria grande; en aquellos talentos con los que comparte lengua y credo. Con ellos se lanza a hacer grandes empresas en servicio de la Humanidad. V. El americanista tiene un estilo de conducirse en la vida y en los negocios. En lo pequeño y en lo grande. Medios y fines son parte de un todo. La palabra tiene valor. La forma es fondo; no hay dos patrimonios iguales. VI. El americanista asume que la búsqueda de la rentabilidad es un imperativo moral. Es la forma concreta de la generación de riqueza bien habida, por la cual siente un gran respeto. Las personas, empresas, naciones y civilizaciones exitosas sostienen excedentes en el tiempo. Importa en qué se invierten. VII. El americanista cree en la nobleza de espíritu. Quien quiera que se empuje hacia la excelencia en su campo forma parte de una aristocracia hispana del espíritu. Tiene criterio; hay mejores y peores. Somos iguales en cuanto creados a imagen y semejanza de Dios. A partir de ahí, comienza la verdadera diversidad. VIII. El americanista entiende que la estética y la ética se refuerzan, hasta fundirse lo bello, lo bueno y lo verdadero. Hacer empresa es una de las historias más bellas de las que se puede formar parte. IX. El americanista se interesa por las corrientes culturales y artísticas; las tradicionales y vanguardistas; por lo prehispánico, lo hispánico y lo mestizo. Es cosmopolita: conversa con las demás civilizaciones y aporta lo suyo. Mas es universal desde el arraigo. X. El americanista tiene un espíritu viajero, curioso y aventurero. Ensancha todas las fronteras.

04 — Carta al primer americanista

Carta al primer americanista

Carta al primer americanista , página 1
Carta al primer americanista , página 2
El Americanista Ave. Lope de Vega 29 Santo Domingo Octubre de 2026 Antonio R. Arce (ESP/DOM) N.º de americanista reservado: 00001 Estimado Antonio: Toca otra vez navegar hacia lo desconocido. Ante nosotros se abre un mundo de mayor riesgo político e incertidumbre económica. Partimos con una ventaja que pocos advierten. Los que hablamos español somos la mayor comunidad de lengua materna de Occidente. Sumando a los vecinos de lengua portuguesa, la segunda del mundo y su tercera economía. Depende de nosotros tomar conciencia de ello y actuar en consecuencia. Mientras no lo hagamos, seguiremos produciendo excelencia, pero cediendo el relato. Separados, no tendremos asiento en la mesa de decisión, y quien no está en la mesa está en el menú. Unidos, tendremos más opciones para nuestras familias, empresas y naciones. Así llegaremos a buen puerto sin perder nuestra esencia. ¿Por qué darnos a nosotros mismos un medio de comunicación? Un medio tiene pulso. Aporta criterio, rigor e ideas fecundas. Eleva la conversación. Un medio tiene alma. Genera mística e inspiración. Levanta la autoestima de nuestra familia de naciones. A su alrededor se articula una red de americanistas, conectados entre sí y con los nuevos polos globales. Le invitamos a ser parte de esta comunidad de principios y de propósito: que más de los nuestros, del Río Bravo a Tierra del Fuego y a Iberia, desde el Extremo Occidente, se lancen a hacer grandes empresas al servicio de la Humanidad. Puede completar su suscripción en elamericanista.com. Será un honor contarle entre los primeros. Buen viento y buena mar, Juan Bosco Rodríguez Ballvé Editor de El Americanista

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